lunes, 19 de junio de 2017

El cisne negro y los juegos de rol

El último año he estado muy interesado en la integración del principio del cisne negro (dígase de un evento poco usual e inesperado) en los juegos de rol. Con ello busco integrar mecánicas que disparan situaciones inesperadas y que cambian de manera drástica el flujo de la historia. Se trata del efecto de lo altamente improbable.

La expresión de cisne negro ha mudado de significado durante los siglos. Inicialmente hacía alusión a lo imposible, ya que no se conocían cisnes negros en Europa y por lo tanto se usaba para hacer alusión a aquello que no existe. Cuando una expedición Holandesa descubrió cisnes negros en Australia el término migró de uso y empezó a hacer referencia a aquello que erróneamente pensamos como imposible en base a nuestra limitada experiencia personal. Muchas veces pensamos que algo no existe por no saber de ello o no saber o comprender como puede ser que exista, sin embargo la realidad es totalmente otra, y dicho objeto o evento si sucede.

Recientemente se ha formalizado una teoría bajo el mismo nombre por parte del autor Nassim Nicholas Taleb (les recomiendo mucho que busquen y lean su libro llamado El Cisne Negro). Según la teoría de Taleb un Cisne Negro es un suceso que tiene las siguientes características:


  • Es atípico y y fuera de las expectativas regulares ya que no hay un antecedente que apunte claramente a su existencia.
  • Cuando sucede su impacto es extremo.
  • A pesar de lo raro del evento, nuestra naturaleza humana nos lleva a inventar explicaciones después de los hechos. Haciéndonos pensar que es explicable y predecible.
Para mi estos tres puntos son ideales para un juego de rol. Tienes un elemento que es atípico y difícil de predecir por lo que se pueden evitar los min-max y otros hábitos del rol. No es una resolución, decisión o acción tomada por el master, narrador u otro jugador. Simplemente sucede. Crea un impacto extremo lo cual genera drama y puede volver una partida monótona en algo muy interesante. Finalmente el tratar de explicar el evento nos da herramientas narrativas para decorar la historia a medida que explicamos la razón de tan raro evento. ¿Fueron los dioses? ¿Intervención de algún espíritu? ¿Mera suerte del personaje? ¿O acaso tiene el personaje más potencial o un don oculto que vale la pena desarrollar (y narrar, por supuesto)?

Estas ideas me han llevado a desarrollar una mecánica de juego alrededor de 3d8 que permitan recrear en cierta forma el fenómeno del Cisne Negro y vincularlo con las habilidades de un personaje y las acciones que toma este durante la aventura.

Antes de continuar voy a presentar de manera breve el mecanismo detrás del sistema del cisne negro. Un personaje cuenta con un conocimiento o habilidad a cierto nivel, sea este "básico", "experimentado", "experto", "maestro" o "legendario". Las tareas también tienen una dificultad cuando estas se realizan: "triviales", "normales", "retadoras", "épicas", "imposibles", etc. Para resolver una tarea se realiza un tiro para el personaje y otro para la tarea y se tiene éxito si el personaje iguala o supera a la tarea.

Cada nivel está asociado con un tiro de 3d8 y la posibilidad de volver a tirar y sumar ciertos valores bajos. Así pues el nivel de habilidad "básico" permite volver a tirar los unos, el "experimentado" los u nos y los dos, y así sucesivamente hasta "legendario". Un ejemplo es mi personaje ladrón tratando de forzar un cerrojo. Es "experimentado" y tiro lo siguiente:

7,8,2

Vuelvo a tirar el dos y obtengo un 7 y sumo el resultado ya que "experimentado" me permite volver a tirar los unos y dos. El total siendo:

7+8+2+7 = 24

Lo mismo sucede con las tareas. Cuando trato de forzar un cerrojo el master tira por el cerrojo en base a su dificultad. Un cerrojo "retador" permite volver a tirar y suma todos los valores de 1 a 3.

En base a lo leído hasta ahora me imagino que muchos ya habrán llegado a las siguientes conclusiones:
  • Hay un mínimo que se puede obtener por nivel de habilidad. Lo menos que puedo obtener en "básico" tirando 3d8 es 6, no 3, debido a que cualquier 1 sería vuelto a tirar y sumado. Solo si tiro 2, 2 y 2 a la primera obtengo un mínimo. Así mismo lo menos que puedo obtener en "experimentado" tirando 3d8 y volviendo a tirar los dos y unos es 9, no 6, que es el caso cuando tiro tres tres naturales.
  • No hay máximo que pueda yo obtener. Podría, en nivel "básico", tirar 8,1 y 1 a la primera, seguido de veinte unos y finalmente dos ochos, para algo que se vería así:
8+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+8+8 = 56

Obviamente un evento como este último es muy pero muy improbable, pero vaya, por eso le he llamado el sistema del cisne negro.

Ahora apliquemos esto a una escena de un juego y veamos esto en acción. Mi ladrón trata de forzar un cerrojo de nivel "imposible" usando su habilidad "básica". Si nos vamos a las estadísticas típicas de curvas de probabilidad veo que la media del nivel "básico" es obtener un 16 mientras la media de "impossible" es obtener un 41. Mi primera impresión sería esto es imposible (de ahí el nombre, jeje), no podré abrir la puerta y el grupo de aventureros morirá ahogado en el túnel. Puedo agregar magia, modificadores, puntos de suerte, etc., pero es mucha la diferencia. ¿Cómo he de salvar al grupo?

Bueno veamos, primero tiro por mi personaje y obtengo lo siguiente:

8+1+1

Tengo dos dados que puedo volver a tirar y sigo así hasta no obtener un uno en mis dados, el resultado es el siguiente (el tiro original se muestra en paréntesis):

(8+1+1)+7+1+1+1+1+4 = 25

He creado un ejemplo no tan extremo como el anterior donde logro obtener 15 puntos por medio de los tiros adicionales. Aunque 25 es menor a la media de 41 para tareas "imposibles" todavía le falta tirar al master por el cerrojo. El cerrojo teniendo un nivel de imposible puede tirar y sumar todos los valores entre 1 y 6. El valor mínimo que puede tirar el master es 21, producto de tres sietes naturales en el primer tiro. Hay posibilidad, aunque que remota, que teniendo yo un 25 el master tire 25 o menos y sea yo y no el cerrojo quién tenga éxito.

El master tira y obtiene:

7+8+1

Puede volver a tirar el 1 y obtiene un 8, resultando en:

7+8+1+8 = 24

¡Se queda corto por uno! Mi personaje logra forzar el candado y salvar al grupo de una muerte segura.

Vemos así los tres elementos de un Cisne Negro:
  • Es atípico. Yo no esperaba poder abrir tal cerrojo pero era la única opción posible en ese momento.
  • Su impacto es extremo. Esto es más que claro. ¡Se ha salvado mi grupo!
  • Puedo explicar esto después del hecho y hacer más interesante la historia. Seguramente los dioses intervinieron. La lámpara iluminó el cerrojo de la manera justa y mi personaje pudo ver claramente al interior y entender el mecanismo. Mi personaje tiene dones y habilidades que el mismo desconoce ( y claramente no están en la hoja del personaje, jeje). En fin, esta es la parte más interesante para mi, poder explicar un cisne negro y decorar de manera épica una aventura en la que he participado.

Para cerrar me gustaría comentar que he logrado esto con mi personaje sin gastar punto alguno en aumentar su desempeño o mejorar su suerte. Puede suceder un Cisne Negro nuevamente en la siguiente escena o puede que no pase nada en quince días de juego. El punto es que dicho efecto no depende de una reserva de puntos pero si puedo potenciarlo con una reserva de puntos. Imaginemos que uso un "punto de acción divina" para subir mi habilidad con el cerrojo de básica a experimentada. Ahora, y por la duración del efecto del punto, puedo volver a tirar y sumar los unos y los dos. 

Recreemos entonces ese tiro:

(7+2+2)+(1+2)+(2+2)+(1+4)+(2)+(1)+(5) = 31 

(cada tiro se indica en paréntesis)

Ahora que por acción divina puedo tirar y sumar los dos y los unos obtengo un 31 y ya no dependo tanto de la suerte para que el master tire bajo con sus dados. Cuento con un colchón más cómodo de diez puntos entre el mínimo que puede tirar el master y mi tiro.

El master tira y obtiene: 

(1+2+1)+(7+8+5)+(2)+(7) = 29

(cada tiro se indica en paréntesis)



El ha obtenido un tiro más alto que el anterior pero todavía mi tiro es mejor y logro salvar al grupo.

Así pues integrar un sistema de puntos de suerte, destino o acción divina alrededor de un sistema como el del cisne negro permite potenciar estos puntos y lograr situaciones e historias todavía más épicas y memorables.